29

mayo

EL TABACO Y LAS ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

El tabaquismo, es la adición al tabaco provocada, principalmente, por uno de sus componentes activos, la nicotina, que acaba condicionando el abuso de su consumo.

Las enfermedades cardiovasculares son un conjunto de transtornos del corazón y los vasos sanguíneos. Seguro que has oído hablar de:

-la cardiopatía coronaria que sucede cuando se acumula placa en las arterias que conducen al corazón.

 -la insuficiencia cardíaca, que ocurre cuando el miocardio se vuelve rígido o débil y no puede bombear suficiente sangre oxigenada.

-las arritmias, que son problemas con la frecuencia cardíaca (pulso) o el ritmo cardíaco, que ocurre cuando el sistema eléctrico del corazón no funciona correctamente.

-las enfermedades de las válvulas cardíacas, que ocurren cuando una de las cuatro válvulas en el corazón no funciona correctamente, un latido cardíaco inusual, llamado soplo cardíaco es el síntoma más común.

-la arteriopatía periférica que ocurre cuando las arterias de las piernas y los pies se estrechan debido a la acumulación de placa.

-la hipertensión es una enfermedad cardiovascular que puede conducir a otros problemas tales como ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca y accidente cerebrovascular.

-accidente cerebrovascular que es causado por la falta de flujo sanguíneo al cerebro.

¿Porqué influye el tabaquismo en el riesgo cardiovascular?

El tabaquismo es el factor de riesgo cardiovascular más importante, ya que la incidencia de enfermedades coronarias en los fumadores es tres veces mayor que en el resto de la población.

La posibilidad de padecer una enfermedad de corazón es proporcional a la cantidad de cigarrillos fumados al día y al número de años en los que se mantiene este hábito.

Hay sobretodo dos componentes del tabaco que influyen en que se pueda producir una isquemia coronaria:

  • Nicotina, que produce daño en la pared interna de las arterias, produce alteraciones de la coagulación, incrementa los niveles de LDL (colesterol malo) y reduce los de HDL (colesterol bueno). La concentración de nicotina en sangre depende más del grado de inhalación que del contenido de nicotina del propio cigarro.
  • Monóxido de carbono. Disminuye el aporte de oxígeno al miocardio y aumenta el colesterol y la agregabilidad plaquetaria (su capacidad de unirse y formar coágulos).

Además, contiene sustancias carcinógenas  como alquitranes, benzopirenos…, gases venenosos como monóxido de carbono, butano, amoniaco…, metales tóxicos como plomo, arsénico …. y sustancias oxidantes.

                             

 

¿Qué pasa cuándo dejas de fumar?

  • Mejora la respiración y te cansas menos.
  • Disminuye la predisposición a toser y contraer infecciones.
  • La piel y el rostro se recuperan del envejecimiento prematuro.
  • Recupera el sentido de gusto y olfato.
  • El deterioro de la función pulmonar disminuye.
  • Reduce la tasa de reinfarto y muerte súbita en un 20-50 por ciento.
  • Tres años después de haber dejado el tabaco, el riesgo de infarto de miocardio o accidente cerebrovascular del ex fumador es el mismo que de quien no haya fumado nunca.

 

                    “El tabaco rompe corazones, elige salud no tabaco”

Fuente: fundacionespañoladelcorazon; OMS ; Medilineplus. 

- Farmacia Marta Usó Ros, ,

0 COMENTARIO

ENVIAR RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *